Miradas peligrosas
Y como llueve, y hace frío, y los horarios son imposibles, no podré ver Núremberg. Así que ayer, tras recomendaciones varias, nos pusimos a ver "la película de la semana", en Filmin, plataforma que se va haciendo imprescindible para ver buen cine. No creo que haya llegado a las salas, al menos a las de Alicante. Incógnito (que yo hubiera traducido mejor por "de incógnito", dado el título original, Plainclothes o "ropa de civil", para los de francés), es una peli de 2025, escrita y dirigida por Carmen Emmi, joven neoyorquino, a pesar de su nombre, del que no tenía noticia, dado que éste es su primer largo y de que hubiera sido premiado en el Festival de Sundance al conjunto del reparto.
De alguna manera las secuencias iniciales me trajeron a la cabeza hechos que yo ya sabía que se estuvieron produciendo en tiempos del macartismo: filmación en retretes públicos de aquellos que iban allí a ligar y que eran inmediatamente detenidos. Aquí ya estamos en el Nueva York de los años 90 (¡no hay móviles!) pero, a pesar de eso, existe un grupo de agentes dentro de la policía, vestidos "de incógnito", o "con ropa de civil", que se dedican a atraer a los aseos de los centros comerciales a gais a los que confunden y conquistan a base de miradas ambiguas. Una vez explicitadas sus actitudes, son detenidos al salir de los mismos por "indecencia", a pesar del lugar retirado en que los hechos se podrían producir. Lucas (Tom Blyth) es un joven policía dedicado a esta tarea, dada su juventud y su atractivo. Cuando cruza su mirada con Andrew (Russell Tovey) en el espejo de los servicios, comprueba con enorme desasosiego que le será imposible denunciarlo, dado que se siente profundamente atraído por él.
Con todo, tal vez lo más reseñable sea la intensa complicidad actoral de Blyth y Tovey, la enorme problemática de estar encerrados en el armario, cada uno a su modo, y la respuesta que cada quien da a esa situación. Sin destripar nada, quiero señalar que el plano final de la madre del protagonista es de lo más hermoso que he visto en años. Y lo peor es que, si el loco del pelo zanahoria continúa haciendo de las suyas, seguido por todos los partidos europeos que también quieren hacer a Europa "grande de nuevo", es posible que se creen por aquí esas "patrullas de paisano" homófobas, y que más de uno tenga que volver a encerrarse bajo siete llaves. Será necesario pues continuar luchando por mantener la presencia tranquila, autoafirmándose sin molestar, defendiendo lo conquistado tras tantos años de lucha en las calles, en los trabajos, en las familias...
José Manuel Mora.
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