Viene bien que a uno le recomienden cosas, si el "recomendador " es de fiar, ya que en el mundo de las plataformas y las series es muy fácil perderse. Seguramente de no venir señalada por mi amigo Manolo, no le hubiera dado opción de visualizarla, dado lo extraño del título y el desconocimiento de su creador y guionista, Steve Conrad. La extrañeza del título tiene que ver con las siglas con las que arranca, para mí incomprensibles: DTF St. Louis. (Down to Fuck, traducido aquí como "Donde Todos Follan"). Se trata de una aplicación de contactos entre personas casadas, deseosas de tener sexo en la ciudad de St. Louis, cosa que yo naturalmente desconocía. Algo más nos animó a verla, el que se tratara de tan "solo" siete capítulos. Está en HBO y dan la opción de seguirla con el lenguaje de signos estadounidense, distinto del español. Se ha colgado en la plataforma recientemente.
El cartel es sugeridor: ¿trata la historia de un trío al uso? Desde el mismo arranque veremos que los dos varones colaboran en un trabajo poco frecuente. Uno, Clark (Jason Bateman, reconocible de entrada por su impactante papel en Ozark), es el "hombre del tiempo" local en St. Louis, infelizmente casado y con dos niñas. Y el otro, Floyd (David Harbour, al que no recordaba de Stranger Things, dado su cambio físico), colabora con él traduciendo a lenguaje de signos las explicaciones del primero ante la cámara. Ama a su mujer y su preocupa por su hijastro. La esposa de este último, Carol (Linda Cardinelli), es el tercer vértice del triángulo, fría, calculadora. Y los tres están en esa etapa de la vida en la que el tópico dice que se entra en crisis, la mediana edad, agobiados por cuestiones económicas, por el aburrimiento de un trabajo repetitivo, por una relación de pareja que parece ya haber dejado de funcionar. Uno de ellos, en el primer capítulo, aparecerá muerto. Y lo que se inició en un tono casi de comedia intranscendente irá variando hacia un drama oscuro.
De despejar las incógnitas de una muerte que está muy poco clara se han de ocupar dos policías, un varón de edad avanzada, Homer (Richard Jenkins, quien al verlo en pantalla me trajo a la mente su actuación excelente en Six feet under), y una joven negra, Sunday (Jodey Plumb) quienes, a pesar de sus diferencias, de método, de competencia, acaban siendo capaces de colaborar para intentar lograr el esclarecimiento de la muerte inicial mediante búsqueda de pruebas e interrogatorios, ya que lo que para el veterano está bastante claro, siempre es contemplado desde otra perspectiva por la joven. Uno de los aciertos de la serie es el modo en que sus pesquisas van haciendo que sospechemos de unos y de otros.
Y, lo que se inició casi como un juego entre Clark y Carol, pronto comprobamos que va siendo sustituido por la solidaridad amical profunda entre los dos varones, con ese apelativo tan frecuente allá y que ya se ha colado entre los modernos de acá, el famoso bro, diminutivo de brother, lo que señala la fraternidad de quienes lo usan y que aquí antes se decía "tío", o "colega". Y llevado de mi deformación profesional me va atrapando el modo en que la historia ha sido escrita y es presentada, con idas y venidas al pasado y de nuevo al presente, con escenas aparentemente repetidas pero con nueva información, y el enorme acierto en el dibujo de los personajes, lejos de esquematismos simplones. A veces incluso resultan desagradables: cada uno tiene su propio conflicto íntimo, lo que se pone de manifiesto en su relación con los otros dos a través de unos diálogos cotidianos, que parece que estén siendo espiados por el espectador. Es Floyd el que va adquiriendo una dimensión mayor por su afabilidad, su empatía ante los problemas del hijo de su mujer, su actitud desprejuiciada ante los valores de la masculinidad más feroz, y conforme vamos conociendo sus inseguridades, su deficiente autoestima, su necesidad de afecto.
Estamos pues ante un artefacto que se sale de las vías que podrían haberlo encarrilado como un trillado thriller, o una comedia de enredos sexuales. El enorme grandullón acaba atrapándonos con su bonhomía, su ingenuidad, su generosidad. Para quienes deseen ver una serie que se sale de lo "normal". Se sigue además en un solo finde. De nada.
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