La delicadeza, de David Foenkinos

Esperanza

De no haber sido por mi hermano Vicente, que nos la regaló, seguramente nunca habría sabido de la existencia del autor, ni de su libro. No había leído ninguna reseña informativa o crítica en el periódico, nadie me había hablado de ella. Y sin embargo, aquí estoy, dispuesto a anotar unas ideas sobre este libro para no olvidarlo, como me va pasando con lo que leo, veo, vivo... La memoria se va fragilizando. El blog me ayuda. Foenkinos, David. La delicadeza. Barcelona: Seix Barral, Biblioteca Formentor, 2011 en su primera edición española (en Francia apareció en 2009), aunque yo leo la decimocuarta impresión de 2026. Trad. Isabel González- Gallarza. 218 págs. 



¿Quién es el tal Foenkinos? (París, 1974). Es curioso que, junto a sus estudios en Letras en la Sorbona, tenga una apreciable formación en jazz. Lleva escribiendo novelas desde El potencial erótico de mi mujer (2004). Ha recibido múltiples galardones por sus títulos. En concreto, la que tengo entre manos, se la conoce como la de "los diez premios" y ha quedado finalista en los Goncourt, Renaudot, Medicis, Fémina... Y yo sin enterarme. Como también desconocía que había coescrito junto a su hermano Stéphane, el guión de la adaptación al cine que protagonizaron Audrey Tatou y  François Damien. Intentaré buscarla y verla. 



Lo que se inicia como una bella historia, "Nathalie vivía en la extraña bruma de la monogamia. Perdón, del amor" (pág. 28), pronto se convierte en tragedia tras un terrible accidente. Nathalie, la protagonista, "en el culmen de su belleza" (pág. 19), queda devastada y casi sin asidero posible al mundo. "Llevaba tres años desmenuzando su vida en el vacío" (pág. 73). El único que encuentra es el de su trabajo en una empresa que está asociada a capital sueco, lo que hace que uno de los grises empleados que hay en la oficina, un tal Markus, oriundo de Uppsala, solitario, "con un físico más bien desagradable, pero tampoco se puede decir que fuera feo" ( pág. 74) y que da la impresión de haber huido del frío norte al "cálido París. Nunca ha tenido éxito con las mujeres, pero conforme la trama avanza, iremos descubriendo la carga de ternura y bondad que alberga en su interior. Hay un tercer personaje, Charles, el jefe, casado y aburrido de su matrimonio, que intentará una aproximación a la eficiente y hermosa empleada. 

 

Y en un par de citas copiadas más arriba aparece una de las características del estilo del autor, un hacerse presente al lector con apelaciones sin posible respuesta: "La historia familiar nos  importa poco, ¿verdad?" (pág. 90); la cursiva es mía. En otras ocasiones son notas a pie de página cargadas de ironía "No hemos podido obtener detalles con respecto a la naturaleza de esta sopa" (pág. 184) respecto a algo que ha aparecido en la narración, o bien una cita de la Rayuela de Cortázar, novela que la protagonista está leyendo al comienzo de la historia. Todo ello propone un distanciamiento de lo narrado que, paradójicamente, consigue en el lector un deseo mayor de continuar la lectura. Mezcla sabiamente la emoción y el humor en un equilibrio perfecto, que avanza con  levedad a través de capítulos cortos, que van siendo puntualizados por la voz del escritor. La "delicadeza" del título se plasma en el estilo del autor y en los dos personajes principales. Hay una exaltación de las oportunidades que no se buscan, pero que de repente aparecen ante nosotros y que hay que saber aprovechar. Yo tuve esa suerte. Tras tanta literatura heavy, uno agradece una historia amable, nada ñoña, que se puede resumir en un par de últimas citas: "Sabía que existían transbordadores entre la isla del dolor, la del olvido y aquella más lejana todavía de la esperanza" (pág. 141). Eso hay al final del libro: "Eso era lo que había querido por encima de todo, regresar a los hombres a través de uno que no fuera el clásico conquistador. Redescubrir juntos el manual de instrucciones de la ternura" (pág. 213). En eso estamos muchos todavía, a pesar de nuestra provecta edad, intentando ser delicados con quienes nos acompañan in mezzo del cammin di nostra vita.

José Manuel Mora.   


  

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola José Manuel ,gracias por tus comentarios del viaje a los Balcanes, y de las críticas de los libros..De Gómez Arcos hay un imprescindibles de la 2 muy interesante.