Culpabilidades
He estado dudando si reseñar está peli o no. Si no llega a ser por una extensa referencia en el periódico, que hablaba del escándalo provocado por su estreno, me habría pasado desapercibida, como tantas cosas que se me escapan. La encontré en Filmin, como suele pasarme últimamente. Se trata de Blue Film. Es de 2025 y ha sido dirigida por el británico Elliot Tuttle, y de alguna manera ha sido vetada en diferentes festivales por su temática. Tal vez merezca la pena señalar la ambivalencia en inglés del adjetivo blue, que significa no sólo azul, sino triste. Dos actores y una localización, interior/noche, es todo lo que ha necesitado.
Exagero. Hay un guión medidísimo, escrito por el joven director, en esta reflexión sobre la pederastia, aunque sea a toro pasado. A ello se añade el personaje joven, Aaron (Kieron Moore), un modelo de webcam que se ofrece a quien pueda pagar sus tarifas, con vídeos suficientemente explícitos como para hacer picar a los posibles "clientes", dentro de una dinámica sado-maso y de una homofobia intensa. Uno de ellos es un anciano, Hunk (Reed Birney), dispuesto a pagarle 50.000 dólares para que le acompañe una noche y se deje grabar, mientras responde a las preguntas que él desee hacerle. Ante tan sustanciosa oferta el joven, que va de sobrado, acepta, aunque pronto empezará a sentirse incómodo ante las preguntas personales que le van formulando y a través de las cuales se da cuenta de que el anciano conoce su verdadera identidad. Le arranca el verdugo y descubre al que fue su profesor cuando él era adolescente, y que fue expulsado del instituto por intento de acoso a un menor. A pesar del escándalo provocado, Tuttle ha evitado la explicitud en las escenas de sexo. Creo que le interesan más otras cosas.
Parece evidente que la peli estaba planteada para crear debate, para que quienes no la vean a solas, acaben teniendo que discutir sobre lo que terminan de ver. El director ha confesado que no pretendía justificar nada, sino mostrar una realidad, que seguramente para algunos espectadores podrá resultar incómoda. Así pues, quienes la vean se verán en la tesitura de posicionarse, como me ha pasado a mí. Creo que vale la pena su visionado.
José Manuel Mora.
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