Cuestiones de conciencia
Los daneses lo ha vuelto a hacer. Han conseguido de nuevo sacarle punta al tópico del cuartel de policía, aunque con una variante, la acción se desarrolla en una academia en la que se forman los agentes, lo que le da una perspectiva nueva, como veremos. El uniforme, creación de Anders Sugust y Oscar Giese, dirigida por Jonas A. Arnby, es una serie cómoda de ver, apenas seis episodios de 45 mi. cada uno. Viene de la cadena pública danesa DR y está en Filmin, como casi todo lo interesante últimamente. La serie ha arrasado en Dinamarca.
Hay un elemento más que le aporta valor, el hecho de que la dirección de la academia la lleve una mujer de mediana edad, que antes fue policía y que se preocupa por conocer a sus candidatos para saber si son aptos para participar en un puesto de tanta responsabilidad como el que les permite llevar un arma y poder usarla en según que casos. Y ahí está el núcleo de la trama: uno de los alumnos, a punto de obtener la cualificación, se ve inmerso en un conflicto callejero, que le lleva a disparar contra su joven atacante con consecuencia de muerte para este último. Y ahí surgen las cuestiones de conciencia de las que hablaba en el título de la entrada: ¿Se podrá desempeñar el puesto con la carga emocional de haber matado a alguien? ¿La comisión de investigación oficial intentará aclarar los hechos o preferirá echar tierra para no desprestigiar el cuerpo? ¿La directora asumirá lo sucedido o bien intentará aclararlo aun en contra de quienes prefieren mirar para otro lado? ¿Será más importante la solidaridad entre compañeros o ser capaces de afrontar la verdad con sus consecuencias? A la vista de esas preguntas está claro que no se trata de una historia de testosterona policial, hay cada vez más mujeres aspirantes a entrar en el puesto. La investigación va desvelando aspectos de los protagonistas que desconocíamos en los inicios de la trama. Y lo hace sin apresurarse, con los aportes necesarios en cada momento.
Sanne Hamerby (Lena Maria Christensen, ¿quién dijo que no hay buenos papeles para actrices maduras?), la "jefa", fue cocinera antes que fraile y, al ocupar su cargo, tiene la intención de no cometer los errores que ella pudo haber vivido. Además está en un proceso de posible separación de su marido Martin (Jakob Cedergren), también oficial de policía. Youssef (Soheil Bavi), quien disparó su arma, debe cargar con su responsabilidad y decidir qué clase de persona quiere ser, si alguien capaz de mentir por solidaridad con su compañero (Marco Ilso), o ser fiel a su concepto de la moralidad, tenga esto las consecuencias que tenga. Para ahondar en los personajes el director elige planos cortos, miradas largas, tonos de voz que pocas veces se alzan... Y en los exteriores urbanos o dentro de la academia, puede abrir la lente y captar ambientes.
José Manuel Mora.
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