
El resto se encuentra en el subsuelo del Museo, junto con cartas personales, fotografías, y documentación referida al artista. Está gestionada por Borja González, historiador del arte y documentalista.
Tal y como él detalla en el vídeo adjunto, el centro de documentación procura cumplir con todos los estádares de conservación, catalogación y difusión, que es para lo que sirve este trabajo cuando se realiza adecuadamente, como es el caso.
Sus tareas consisten en gestionar la cadena documental, desde su recepción, para conservarla en las condiciones adecuadas de humedad, temperatura, protección contra incendios, etc, hasta su correcta ubicación en cajas ad hoc según el documento que sea. Luego habrá que catalogar e indizar para que se pueda recuperar con facilidad. Para ello utiliza una adaptación del programa DOMUS, que usa el Ministerio de Cultura y que permite la recuperación a través de veinte campos distintos.
Como se puede apreciar tras el visionado de la entrevista, la tarea del documentalista es esencial para que el usuario interesado pueda acceder a aquel material que necesita. Si además está escaneado, podrá consultarlo sin poner en peligro la integridad del documenrto. Un modelo de gestión, como dije al principio y un lujo para los interesados en al apasionante mundo de este escultor.
José Manuel Mora.
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