Mito y realidades
Ojeando/hojeando las páginas del periódico, que sigue siendo mi fuente de información básica, ya tenía referencia del autor del que me voy a ocupar a continuación, aunque ni siquiera recordaba haber leído El peón, allá por el año 21, que me descubrió todo un mundo de perdedores. Pero las remembranzas oscuras de mi desmemoria eran elogiosas. Así que, llevado por la foto de la cubierta y por su título, me traje el libro a casa. Cerdà, Paco. Presentes. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial (preferiría seguir poniendo "Alfaguara"), 2024, es su cuarta reimpresión de 2025 la que leo, 321 págs. En un lateral al pie de la cubierta se clasifica como "Narrativa Basada en Hechos Reales". La imagen del libro es del fotógrafo alemán Otto Wunderlich, extraída de su archivo. Ciertamente impactante.
De Cerdà (Genovés, Valencia; 1985) ya dejé en la reseña anterior una información básica, que ahora ha ido creciendo en obra publicada, como el sugerente título 14 de abril (2021), que también viene bajo el membrete de "no ficción", y sobre todo en valoraciones y premios, algunos de ellos de carácter internacional. De hecho, el que ahora comento, se va a publicar en catorce países, según dice la solapa. El que paso a reseñar ha obtenido el Premio Nacional de Narrativa de 2025 y el Premio Ojo Crítico de Narrativa. Sigue ejerciendo de periodista este escritor cada vez más reputado, además de dar clases en la Universitat de València.
Y el título y la foto hicieron que me llamara a engaño, pues lo asocié al grito falangista que escuchaba en el patio de mi escuela al izar y arriar bandera, con todos los críos en formación. Sin embargo el plural ya informa de algo más. El propio autor, en sus 26 páginas finales dedicadas a señalar sus Fuentes, ya advierte de que en el libro "laten dos planos contrapuestos [el del traslado del cadáver del fundador de Falange, desde Alicante a El Escorial, a hombros de sus correligionarios en noviembre del 39] y lo que se trataba de ocultar" (pág. 305). Y, ya desde el inicio, el escritor dibuja en una frase la imagen del país en la que ese traslado tiene lugar con una referencia pictórica: "Una guerra que ha dejado España como un rasgado lienzo tenebrista" (pág. 10). Y en ese paisaje se va poniendo de manifiesto que "[José Antonio] Lo que era una vida y luego una idea se iba haciendo mito" (pág.10), gracias a una cuidadosa e "impresionante puesta en escena" (pág. 20) que acababa por convertir ese traslado en "un acto megalómano, imperial, de exaltación totalitaria" (pág. 25).
Con mano maestra Cerdà va intercalando, entre las etapas del traslado del cuerpo muerto, el paisaje humano del que oficialmente no se habla. "Un país con 26 millones de habitantes y más de 270.000 presos" (pág. 108). Un país en el que "la depuración de libros avanza" (pág. 85), aunque se diera la paradoja de que la autora de los libros de Celia, exiliada en Buenos Aires, Elena Fortún, no supiera tal vez que la hija del dictador compraba todos los títulos de la serie. De ese modo se cuelan, entre tanta escarcha, tanta hoguera, y tanta antorcha, en los caminos de la Mancha, "hostias y fusiles que se unen en el memorial de la muerte y resurrección de José Antonio" (pág. 168). Aparecen así las historias del Stanbrook, la paliza a Miguel de Molina, la prisión de Miguel Hernández, el campo de concentración de Saint-Cyprien, los versos de Guiomar, la pared del cementerio de Paterna...
El escritor va tejiendo historias de personas sin relieve, del común, que han acabado en una fosa, o ante un paredón tras un juicio sumarísimo, o encarcelados, o encerrados en un agujero, los famosos "topos", o apartados de sus puestos de trabajo: maestros depurados, alcaldes republicanos, libertarias, trabajadores sindicados, presas eternas, falangistas heridos en combate, exiliados de toda índole, trabajadores forzados, requetés muertos, periodistas censurados, "caballeros mutilados", el eufemismo con el que se evitaba la palabra "inválidos"... Todos se van haciendo "presentes" gracias a la pluma y a la exhaustiva investigación de Cerdà, quien ha recurrido a hemerotecas nacionales e internacionales, archivos fotográficos, ensayos especializados, páginas web, bases de datos, blogs, archivos de Washington o del Vaticano. Ha sido un trabajo ímprobo, a tenor de las fuentes citadas con precisión.
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