¿Malos tiempos para la lírica?
Es evidente que no me da la vida. Y que esto va pareciéndose cada vez más a una sección de no sé qué periódico que creo recordar se titulaba "Ni un día sin línea". No llego a tanto pero se me amontona la faena. Y así , hace seguramente más de dos semanas que vimos una peli recomendada en el feisbu por mi sobrino Kiko, cito siempre mis fuentes. Se trataba de una cinta colombiana de 2025, Un poeta, dirigida por un tal Simón Mesa Soto, de quien una vez más no tenía la menor noticia, a pesar de venir galardonada con un montón de premios en festivales de prestigio como el Gran Premio del Jurado en Un Certain Regard de Cannes y haber sido seleccionada como candidata al Oscar por Colombia. Y dejo aquí también el nombre del protagonista, Ubeimar Ríos (Antioquia, 1974), puesto que es él quien carga sobre sus hombros toda la cinta. Que sea poeta y docente en la vida real, tal vez le haya ayudado, aunque en el cartel promocional ya aparece convertido en el triste protagonista.
Y así la historia va mostrando situaciones que provocan la risa y otras en las que predomina el drama, a pesar de lo cual uno no puede dejar de sonreír sin saber muy bien por qué, tal vez por cómo están presentadas. No se sabe si es más terrible la vida familiar de Yurlady, o la dificultad de ese padre por que su hija lo vea con la dignidad suficiente para no avergonzase de él. El lema de este poeta fracasado se podría resumir con una frase de Becket: "No puedo seguir. Seguiré". Y es esa lucha contra el fracaso que lo acorrala lo que le va dando grandeza al personaje. Ríos, caracterizado maravillosamente desde maquillaje y vestuario, perfecto de voz y de gesto, resulta conmovedor a pesar de su histrionismo ridículo. Es su debut como actor y parece que se metió tanto en el papel, que acabó con una depresión semejante a la de su personaje. He querido dejar aquí una foto del actor, lejos de su caracterización. Si este poeta frustrado acaba atrapándonos se debe a su bonhomía, a su lucha por hacer aquello que cree que debe, a pesar de todas las frustraciones que arrastra, a su conciencia de fracaso vital, no sólo poético.
En definitiva, una peli que se sale de lo habitual, que ha tenido un éxito arrollador en América Latina y que acierta al provocar en el espectador un estado de incomodidad del que uno no logra deshacerse hasta el final. Animo a quienes tengan Filmin a darle una oportunidad. Creo que vale la pena.
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