Ulises revisitado
Llego a ver la peli cargado de reticencias, debidas al montaje publicitario que la precede. También de mala conciencia. Me da vergüenza confesar que no llegué a leer el poema homérico completo, tan sólo fragmentos seleccionados en el libro de literatura de cuarto de bachillerato. El cíclope, las sirenas, Calipso, Penélope... Y mira que siempre recomiendo conocer el original antes de ver su traslación a imágenes, porque éstas siempre serán las que el director considere y condicionarán una posible lectura posterior. Esta Odisea, 2026, de Christopher Nolan, (172 minutos de nada), viene con todo el aura que suele acompañar a su director, de quien creo haber visto sólo un par de títulos: Interstellar, Oppenheimer, Dunkerke y Memento.

Homero, o quien quiera que fuese el aedo originario, escribió o recogió el poema épico para ser memorizado primero y cantado después hacia el s. IX a. C.. Son XXIV cantos en verso, contados en orden cronológico. Por eso me parece acertada la presencia al inicio del film del que golpea el suelo con su bastón, mientras repite palabras clave para la historia a modo de estribillo. Aparecerá sucesivamente. Sin embargo Nolan, no sólo director, sino guionista, ha decidido alterar el eje cronológico. Mientras Penélope vive acosada por sus pretendientes, es urgida por su hijo Telémaco, deseoso de conocer el paradero de su padre, Odiseo. Gracias a ese personaje Nolan intercala la caída de Troya, que pertenece a la otra gran epopeya, La Ilíada. Vemos pues que se ha tomado libertad de movimientos espaciotemporales. Quien no conozca el argumento del poema, tal vez no entenderá la escena subsiguiente, en la que Odiseo aparece con la barba cana, hablando con una hermosa muchacha y luego en brazos de una bellísima mujer que lo cuida y atiende. Acabaremos sabiendo que la primera es Atenea, y la segunda, la ninfa Calipso, quien pretende que olvide su pasado para que no desee volver a Ítaca.
Pero vamos con el protagonista, Ulises, "el fecundo en ardides",
polýtropos (gàcies, Guillem), quien en la cinta, que he visto en V.O.S., es nombrado siempre como el Odiseo griego, al modo homérico, por oposición al Ulises latino. Es presentado como un hombre que se debate entre la fidelidad a los dioses y su intención de pasar por encima de cualquier contratiempo, aunque eso suponga un reto arduo, que acabará siendo castigado por Poseidón y que llevará al desastre a todos sus hombres. El intento de regreso a Ítaca es la lucha constante entre la astucia de Ulises y la voluntad quebrada de las deidades por su orgullo y prepotencia. Hay momentos para mostrar la hospitalidad que hay que ofrecer al recién llegado, y la piedad que a veces muestra el héroe, junto a su afán por conocer el peligro del canto de las sirenas, o la sagacidad que muestra para engañar a Polifemo, diciéndole que su nombre es "Nadie", escena de la que prescinde la película.
También la maldad de la hechicera Circe, y siempre el viaje inacabable, al Hades, al peligro de pasar entre Escila y Caribdis, con el riesgo de ser devorados por los monstruos que habitan el estrecho o ser tragados por el remolino. En definitiva, la película muestra la figura del héroe que, para salvarse, es capaz de cargarse una civilización completa, como ya hizo en Troya. Todo ello, como la persecución de los gigantes con sus armaduras de metal, me parece de una duración excesiva, que llega a caer en la reiteración. Es posible que esté en la epopeya original, he comenzado por decir que no la he leído, pero a veces tenía la impresión de estar presenciando una superproducción de aventuras jolivudense, más que la hondura que probablemente tenía la figura de Odiseo en el poema.
Que la filmación haya supuesto una millonada, para que se haya rodado en apenas tres meses y en localizaciones aparentemente auténticas, es algo que me ha dejado más bien frío. Me ha molestado una banda sonora atronadora y sin demasiado enganche al oído musical. Tal vez merezca señalar que la interpretación de Matt Damon me ha parecido más que convincente, poderoso y derrotado, como la de Samantha Morton, perfecta encarnación de brujería, o la delicada y tierna de Charlize Theron en el papel de Calipso. Sin olvidar a Anne Hathaway como la dulce, inteligente y brava Penélope. En definitiva un pedazo de espectáculo, pero sin la emoción que necesito para entrar en la historia. No hay peor cosa en una peli que quedarse fuera. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Lo señalado aquí del argumento de la inacabable aventura, no supone ningún destripe, puesto que es de sobras conocido. Sólo he querido dejar por escrito mi impresión, por si me animo a leer el original, que es lo que debía haber hecho hace tantísimos años.
José Manuel Mora.
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